domingo, 13 de mayo de 2012

Cómo emplear correctamente el ''te quiero'':
Eres imbécil. Te quiero.



Querido cerebro:
disculpa la sobrecarga que te echo padecer con pensamientos suyos.

Querido estómago: disculpa las continuas mariposas al oír su nombre, su voz...

Querida almohada:
disculpa la cantidad de lágrimas que dejé caer sobre tí.

Querido corazón:
perdóname por haberte roto.
Tus cambios constantes de personalidad son como latigazos.
Porque sé, que vaya donde vaya, ellas me acompañan.

ci-ca-tri-ces.
Encerrada en mi habitación, con ganas de vomitar.
Un millar de maldiciones cuando veo mi soledad.