Si Dios no se ha olvidado de nosotros, tal vez lo hayamos hecho nosotros de Él.
Y sin embargo, aun teniéndolo presente y cumpliendo con todos los santos preceptos, no hayo respuesta a las más nimias preguntas que le presento.
Quién sabe, a parte de Él, lo que nos deparará el futuro; quién sabe, a parte de mi, que nada bueno.
Quizás esto sea falta de fe, o puede que remordimientos. Quizás narcisimos o puede que sufrimiento.
Ni lo sé, ni lo entiendo.
Mas condenarme no quiero y es lo que estoy haciendo.
viernes, 22 de diciembre de 2017
Decadencia humana, supremacía Divina.
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